lunes, 20 de junio de 2011

'Caligrafía de los sueños', Juan Marsé

Caligrafía de los sueños
Juan Marsé
Editorial Lumen
1ª edición, febrero de 2011
Género: Novela
437 páginas
ISBN: 9788426418982

Cuando un escritor, uno de los considerados grandes escritores, alcanza cierto nivel de reconocimiento (en este caso, hace tres años a Marsé le cayó el merecido Premio Cervantes) y acumula unas cuantas novelas que, con el tiempo, se han convertido en clásicos indiscutibles de nuestra literatura del siglo pasado (Últimas tardes con Teresa, El embrujo de Shanghai...), es posible que el listón empiece a caer y dicho autor se conforme con tirar de trayectoria. Eso es lo que temí (solo temí, nunca llegué a pensarlo del todo) cuando leí Canciones de amor en Lolita's Club (Lumen), una novela tan diferente a lo escrito antes y tan lejos de la auténtica esencia marseana; en otras palabras, una novela que no colmó mis expectativas.

Sin embargo, una vez aclarados mis temores, debo decir que Juan Marsé sigue en plena forma. Es más, con Caligrafía de los sueños su literatura se ha vuelto más personal y auténtica todavía, dado que esta es su novela más autobiográfica y en ella explica cuestiones sobre su vida que no había tocado antes en la ficción, como cuando su padre biológico, el taxista apellidado Faneca, que acababa de perder a su mujer tras parir a un hijo que a él le costaría atender (el pequeño Juan Faneca), recogió a un matrimonio (los Marsé) que justo acababa de ver cómo su hijo recién nacido moría y rogaban por una segunda oportunidad. Y así, Juan Faneca cambió de familia y pasó a ser Juan Marsé.

El protagonista de Caligrafía de los sueños, el trasunto del propio Marsé, es Domingo, un niño al que todo el mundo conoce como Ringo: hijo de padres adoptivos, aprendiz en una joyería, soñador, observador de todo lo que le rodea y probable futuro escritor dada su afición por anotarlo todo en un cuaderno. Alrededor de Ringo, los adolescentes de siempre, los "condenados aprendices de nada", como los llama el narrador, van dejándose ver por el barrio de Gràcia y mostrando cómo la miseria del franquismo ya los ha apartado de la lucha por ser alguien. De entre el elenco de personajes desquiciados destaca doña Victoria, la mujer del antiguo alcalde del barrio, que ahora se desvive por recuperar a su amante, al que despachó en un secreto arrebato y al que durante la novela busca día o noche por las calles y los bares. A medida que avanza la novela, la desesperación se la va comiendo. Como carta de presentación de Victoria, una escena en las primeras páginas con ella saliendo enloquecida de su casa y echándose a las vías de un tranvía que dejó de circular hace años.

Podríamos decir que Caligrafía de los sueños es lo de siempre, pero con más Marsé que nunca. Aquí el autor sigue con los mismos barrios y sus temas recurrentes y hasta reaparecen algunos de sus clásicos personajes, como el entrañable capitán Blay y el señor Sucre, de El embrujo de Shanghai. De hecho, Ringo ya aparecía en Si te dicen que caí: especialista en contar aventis, como lo es también en esta nueva novela. Todo podría resumirse a que "si al lector le gusta lo que escribe Marsé, Caligrafía de los sueños es una novela imprescindible". Marsé no decepciona y demuestra una vez más que es uno de los mejores escritores que ha parido España en el siglo XX.

1 comentario:

Pilar Alberdi dijo...

Te felicito por tu blog.
Saludos.